viernes, 24 de enero de 2025

 No quiero acostumbrarme  a nada que no me cause placer fugaz o la tranquila paz.

No me acostumbro a lugares, comidas, bebidas .ningun estimulante.

 No me acostumbro al amor, a la amistad .

al encuentro con su máscara de sorpresa al final. Las máscaras terminan pareciéndose a cada uno.

Sí claudico ante mis hijos. Lo unico mas grande que Dios.(por aquí por lo menos).

 No quiero desencantos, no quiero mentiras, traiciones. Maquillajes, máscaras que al despertar se agrietan, en un gesto desencajado.

Desconfió de todos,porque alguna vez ,todos mienten.

Me gustan muchos sitios.

Mucha gente.

 Muchos placeres, pero no quiero acostumbrarme. No lo haré

Si amo a alguien lo defraudare o me defraudara(el orden no es casual).

Si me gusta una calle, pronto veré el defecto: el ladrillo roto.

Si me gusta un país, una ciudad:querré irme antes de ver  su basura.Porque ya lo hice, ya la vi alguna vez. 

El desencanto de dejar de recibir lo que la vida nos da, es el canto disimulado de la muerte.

Lleno de frase acomodadas están dichas en versos. No quiero que la vida deje de darme el feliz instante.

No quiero decir la cursilería de "como no te voy a amar con todas las virtudes que te inventé". No es una frase de amor; es un drama.

Tranquilo despacio. Rápido es igual que lento.

Una ventana de tren no termina nunca de elegir un paisaje .

Lento hasta que no importe. Los premios son tristes, Las campanadas de las 12 no son como creíamos un minuto antes.

La culminación es un hecho accesorio y representa el fin. No dura.

Se disuelve inmediatamente en recuerdos inmediatos inútiles.

Todo lo que tengo ahora , es un árbol, que veo por la ventana. Se mueve. es verde

Es lindo. 

Alguien siempre se irá. El abuelo viejo que veías llorar ahora eres el viejo que llora.

No quiero desencantos, pero volveré 

Volveré a a lugares comidas,perfume, ciudades, lugares ,amistades,calles

rincones. al amor. Y de nuevo sospechare que es una coartada,para seguir.

y ya está.


jueves, 9 de enero de 2025

Acá el horizonte

 


La costa



Dientes viejos, no tan  lisos


piel manchada, lunares nuevos.


Ojos débiles, solo miran.


Giro y me sostengo-


Lo perdido siempre lo encuentro,


perdido.


Uñas duras esclerosadas,


manos agiles pero mirandolas,


silencios largos inadvertidos,


palabras repetidas inoportunas,


historias viejas no tan ciertas,


El pelo con ese estúpido peinado


No me miran 


cuando miran 


La piel derramada de años viejos.


Andar firme, pero sabiendo, observándome


consciente que los recreos se terminan.


La costa parece lejos pero la veo


creí que aun, no  la vería.


Ya todo es tarde menos para ellos.


De ellos es ahora el mundo, por un tiempo


Aunque vuele


Nunca pude volar cómo quise.


Quise alto, fue alto. No para mí .


Espero, olvido el futuro, 


la sorpresa será el destino.


Despierto persisto


dormido todo es oscuro


viejas paredes se acercan


despierto sin querer


las manos ajustan la cara


no puedo creer porque no rio


yo reía.


La obra que empezó, ya termina


con un error en el reparto.