domingo, 3 de julio de 2011

Alberto

Cuando se fue mi padre, me dejo todos sus años.
Sus sueños no cumplidos,sus esperanzas.

Me dejo sus fracasos,sus deseos, su mirada, su espera.
También, quedaban mis promesas, que eran suyas,
y ahora vuelven conmigo.

Al irse, quedo la deuda, la carencia.

¿Entendió, mi padre, que lo amaba?
¿Supo...pero, supo de verdad, que era mi muleta?
¿Supo que a nadie miré, más que a él?

Él, sin batallas ganadas. Sin premios ganados.

Él, que para todos era uno, para mi, era
todos los porvenires.

A través de su imagen recluida, con más
silencios que palabras; estaba todo lo que decía.

En las puertas de algún cielo,sé, que me abrirá
las puertas, aquí, en este suelo.

"Capitán de nuestra barca.

Silencio de mil palabras.

Silencio en mi boca.

Gritos en mi cabeza"

Siempre recuerdo.
Los domingos íbamos a comprar el diario.
Siempre hay que aclarar que en la provincia los diarios de Buenos Aires , llegaban
a la tarde.
Alberto con un pantalón de hilo color crema, camisa blanca mangas corta
y un paso elegante pausado en tono con el calor del verano.
Yo de reojo veía con que orgullo mostraba su honestidad, su familia, su paz.
Mi madre del bazo izquierdo de mi padre, sonreía. Entonces yo los veía de costado, casi sin girar la cabeza.
Era esa la linea recta a recorrer.


viernes, 20 de mayo de 2011

...la duda

.....
La duda es de Dios.
El hombre duda, cree, teme, huye, se distrae, se olvida.
A veces desesperado le promete que esta  vez, sí,  esta vez, nunca más.
Otras veces, casi siempre,  lo saluda con un gesto que administra como suficiente.
Algunas veces, es un refugio a la incógnita del misterio nunca develado.
Los Biólogos, sólo dialogan con él cuando sus cálculos, no dan lo esperado.
Los Filósofos, disimulando, lo buscan todo el día.
Los Matemáticos, saben que está,  pero encontrarlo, es cuestión de tiempo.
Los Religiosos, son los que menos creen. Se cansaron de no ver lo que dicen que se ve.
Los Juristas, directamente no saben qué hacer, si no tienen instrucciones.
Los Psicólogos, miran detrás nuestro, todo el tiempo y para ellos ese es el universo.

 Dios es para ellos, una lejanía.

Pero para Dios sí es una duda:
El no sabe qué haremos nosotros con él.

sábado, 30 de abril de 2011

Ernesto Sabato

Hoy 30 de abril del 2011, murió Ernesto Sabato.Nada cambiará respecto a su letra,su palabra sus ideas,sus libros.La eternidad de su obra ya estaba en marcha. Hoy nos deja un ser "demasiado" humano .Afortunadamente en su larga vida, pudimos escuchar sus opiniones y tal vez lo mas importante para él ,fue haber participado del informe de la Conadep, donde lo que menos habia eran ficciones -que él tan bien escribía- En Santos Lugares cada uno de los vecinos , a partir de hoy,lo presentimos en cada calle,caminando con la cabeza gacha y el entrecejo ceñido. Buscandole una razon a su vida. hoy quedo develado ese misterio. Sólo hay que leer sus libros. 
Sin embargo quedará pendiente aquel almuerzo con Borges junto a Videla.   Tal vez comprensible el miedo- de las amenazas o del terror. pero inexplicable el silencio.  Un hombre íntegro dice que se equivocó .Más cuando siempre tuvo aciertos.

domingo, 10 de abril de 2011

Miguel dice,recordando a Chiche Maradei

Santos Lugares, 14 de diciembre del 2009
  
 para Chiche, que nunca escuchó estas palabras.


“…de cómo entraste en la portería del Cielo”


El misterio otra vez fue tuyo.
Y la tristeza nos queda. Aquí.
Y te fuiste tan apurado, como no queriendo entretenerte.
Y para qué? Hubieras dicho.
Porque no avisaste que te ibas?
No tenías miedo.
Me di cuenta esa tarde que me mandaste llamar para despedirte.
Fuiste valiente. Se que estabas en paz.
Yo-iluso- pensaba volver a verte.
Aquella tarde. Hacía calor y no me
di cuenta que me mirabas desde otro lado, y te sonreías y te vi tan bien ,tan entero. Estabas entero. Lleno de grandeza. Lleno de sabiduría. Y la tarde estaba linda, cálida y clara. Y te dio sueño y te dije que juegues el mejor partido de tu vida.Y lo jugaste…
Le hiciste una gambeta al primer golpe, esquivaste con un pique corto el segundo que venía punzante y agresivo, te abriste hacia la derecha enganchaste a la izquierda. Fue un segundo, tal vez menos, cuando con el empeine derecho la acomodaste dejando a todos quietos, mirándote.Y ahí en ese preciso momento, lo viste.Y supiste que iba a entrar. Se que te sonreíste, y le pegaste como siempre. Cuando salió de tus pies. La boca la tenías llena de gloria. Te diste vuelta y saliste con un trote tranquilo, feliz, hacia la mitad de cancha. No  se si viste como se infló la red. Igual, ya sabías que había entrado.
Te quise abrazar, pero estabas con los tuyos …te quise decir gracias pero no pude .
Yo hubiera preferido que no entrara, y siguiéramos jugando. Pero estabas cansado.
El partido terminó…
Lloré…te dije gracias,  en voz baja. No se si me escuchaste. Te quiero tanto, que creo que si…
           

                                                                                                                                 Miguel.