domingo, 10 de abril de 2011

Miguel dice,recordando a Chiche Maradei

Santos Lugares, 14 de diciembre del 2009
  
 para Chiche, que nunca escuchó estas palabras.


“…de cómo entraste en la portería del Cielo”


El misterio otra vez fue tuyo.
Y la tristeza nos queda. Aquí.
Y te fuiste tan apurado, como no queriendo entretenerte.
Y para qué? Hubieras dicho.
Porque no avisaste que te ibas?
No tenías miedo.
Me di cuenta esa tarde que me mandaste llamar para despedirte.
Fuiste valiente. Se que estabas en paz.
Yo-iluso- pensaba volver a verte.
Aquella tarde. Hacía calor y no me
di cuenta que me mirabas desde otro lado, y te sonreías y te vi tan bien ,tan entero. Estabas entero. Lleno de grandeza. Lleno de sabiduría. Y la tarde estaba linda, cálida y clara. Y te dio sueño y te dije que juegues el mejor partido de tu vida.Y lo jugaste…
Le hiciste una gambeta al primer golpe, esquivaste con un pique corto el segundo que venía punzante y agresivo, te abriste hacia la derecha enganchaste a la izquierda. Fue un segundo, tal vez menos, cuando con el empeine derecho la acomodaste dejando a todos quietos, mirándote.Y ahí en ese preciso momento, lo viste.Y supiste que iba a entrar. Se que te sonreíste, y le pegaste como siempre. Cuando salió de tus pies. La boca la tenías llena de gloria. Te diste vuelta y saliste con un trote tranquilo, feliz, hacia la mitad de cancha. No  se si viste como se infló la red. Igual, ya sabías que había entrado.
Te quise abrazar, pero estabas con los tuyos …te quise decir gracias pero no pude .
Yo hubiera preferido que no entrara, y siguiéramos jugando. Pero estabas cansado.
El partido terminó…
Lloré…te dije gracias,  en voz baja. No se si me escuchaste. Te quiero tanto, que creo que si…
           

                                                                                                                                 Miguel.
                                  

No hay comentarios:

Publicar un comentario